miércoles, 28 de diciembre de 2011

...volando voy...

...volando vengo, vengo...

Cuando tienes que participar en un amigo invisible con niños... (consecuencia de trabajar con ellos), con un presupuesto de 3€... da una pereza increíble ir a alguna tienda a pensar qué comprar. ¿Colores? ¿Bolis? Todo eso lo ven cada día... así que mejor algo original que, aunque puedan no apreciar que lo he hecho yo... me ha servido para practicar.


 

Luego vi al nene haciéndolo volar, así que me doy por satisfecha! :)

domingo, 18 de diciembre de 2011

...collar ganchillo II

Entre chicas es fácil hacer el amigo invisible, ¡por suerte! Los complementos siempre son una opción acertada y como se acerca la Navidad, qué mejor color que el rojo.

Sí, ya lo había hecho antes en azul, pero ha sido un punto saber que no me he olvidado de cómo hacerlo :)


lunes, 14 de noviembre de 2011

...motivación interior

Este es un fragmento mejorado de algo que escribí hace nada menos que siete años!! Cómo pasa el tiempo...

         "Por fin, después de sesenta minutos dando vueltas por la habitación, pensado si bajar o no, de mirarse al espejo e intentar darse fuerzas para hacerlo, decidió con un impulso repentino colocarse bien el flequillo, arreglarse la línea negra en el párpado y salir de la maldita habitación que tantas tardes le tenía encerrada.
Una vez fuera respiró hondo un par de veces y giró hacia su derecha. Dejó atrás su habitación y otras tres más, entrando en la siguiente. Su amiga, que había vuelto a casa el fin semana, le había dejado las llaves para que pudiese coger lo que necesitara de la pequeña nevera que compartían. Y en ese momento, bien necesitaba lo que había allí dentro. Abrió el frigorífico, destapó la botella, bebió directamente un par de tragos y llenó un vaso para el camino. Después de un suspiro y otro trago creyó tener más fuerzas.
Dejó la habitación y giró su cuerpo a la izquierda. Cuando pasó otra vez por enfrente de sus aposentos, sintió un fuerte impulso a entrar, pero pudo redirigir sus intenciones y caminó hacia las escaleras no principales.
Bajó cuatro pisos, vaciando el vaso en cada uno de ellos y sobresaltándose cada vez que se encontraba a compañeros que circulaban por su mismo camino. Con grandes esfuerzos consiguió llegar donde las escaleras morían. Saludó a las máquinas de refrescos y comida, que poco habían ganado con sus aportaciones durante los tres años que llevaba viviendo allí, y paró en los lavabos para comprobar si todo iba bien en su rostro.
Llegó al salón, donde la gente seguía brindando por el fin de los exámenes, donde todos estaban en grupos indefinidos hablando y riendo, pero allí no estaba la persona que estaba buscando, así que solo le queda mirar en un lugar, el bar. Se llevó el vaso a la boca, con la sorpresa de que ya no le quedaba nada, y se adentró en él, directa a la barra para pedir más combustible, mirando fugazmente a través de las caras, buscando a una en particular. Pero no esta vez tampoco encontró nada.
Pensó que su búsqueda había sido muy rápida y aprovechó el poco rato que tardaron en atenderle y servirle para intentar relajarse un poco, saludar a algunas personas, quienes se sorprendieron en verla allí, y siguió buscando a su deseada victoria para ese día. Él tenía que estar en algún lado, ese fin de semana no se había marchado. Llevaban ya un tiempo tonteando y hoy aún no se habían visto. Nada, por ahí parecía no aparecer.
Absorbió su copa, y pidió otra más para el camino de vuelta al cuarto piso. Salió del bar, estudió a la gente de la sala y se marchó parando en los lavabos para que nadie viera que de sus ojos había un par de gotas de agua salada que pretendían escapar. Escondida, esas gotas salieron al exterior sin censura, dibujando una estela en su rostro, estropeando el maquillaje que tanto había estado preparado.
Era una tontería sentirse así, y ella lo sabía a la perfección. Más que defraudada se sentía tonta, estúpida por haber hecho todo el ritual anterior, por haber necesitado valor exterior. Simplemente, pensó, lo que debía hacer era lo que deseaba en cada momento. Porque él no estuviera allí, no se tenía que dar por vencida, eso no era lo que quería.
Interrumpió la sesión melodramática, hizo desaparecer el recorrido de las aguas, se miró en el espejo para, por segunda vez, comprobar su expresión y forzó una sonrisa para mejorarla. Más animada, y con el objetivo bien fijado, puso rumbo a su habitación, la de él.
         En el descansillo del segundo piso, topó de frente con una camisa granate y unos pantalones tejanos que bajaban a gran velocidad de algún piso superior. ¡Te encontré!, pensó ella. Te encontré, quiso decir él, pero sus labios estaban sellados, solo se movían al ritmo que marcaba su sello, los labios de ella.  

domingo, 13 de noviembre de 2011

...pitufeando

¡Cuatro meses sin dar señales de vida! Y es que no encuentro tiempo para ponerme a hacer nada... pero ahora con el frío (que se supone que vendrá) me vuelven a entrar ganas de hacer algo más.


Esta semana, en honor a un amigo mío (que me preguntó el otro día qué le pasaba al blog), se me ocurrió hacer un pitufillo (en concreto Papá-pitufo). 


En mi defensa diré que en mi imaginación iba a salir mucho más bonito, pero he hecho lo que he podido. El resultado ha sido una mezcla de pitufo-casteller-papá noel azul...


De todas maneras y como siempre... espero que os guste y/o os riáis!






miércoles, 10 de agosto de 2011

...necklace

Aquí os presento la última pieza que he hecho antes del verano. 
Hilo cuadrado de plata y pequeñas circonitas de color violeta dieron lugar a este colgante. Para dar la textura hizo falta un rato de paciencia golpeando la plata con un martillito.

¡Espero que os guste!


sábado, 9 de julio de 2011

...¡Ñam!

Hace ya muucho años que escribí este pequeño relato. Si no apunté mal la fecha es su momento es del 5 de Noviembre de 2006. 
Cada vez que lo leo revivo ese momento, fue muy divertido.
Como siempre: espero que os guste!


"Mis ojos se percatan de que algo extraño hay muy a mi vera. Lentamente, desvían su mirada del ordenador, muy lentamente... Intento obligarlos a que sigan atentos a las cartas del solitario al que juego en todos mis momentos de aburrimiento y a la conversación que tengo con un amigo. Continúo intentándolo, pero al final, después de escribir todas estas líneas y de que mi cerebro mande, contra mi voluntad, una orden a mis manos de que finalicen ese tecleo de letras incesante y casi imparable, lentamente, muy lentamente, sin poder remediarlo, mis dos judas consiguen llegar a su objetivo. Recibo la imagen y me quedo totalmente paralizada, pensando que quizás si intento visualizar otra en mi mente, como por ejemplo el horizonte desde una bonita playa, mis ojos olvidarán todo cuanto han visto. Pero eso no sucede, la bonita playa que intento imaginarme se va transformando en algo de color negro, la forma empieza a ser cúbica, y rápida, muy rápidamente observo al final que, lo que yace a mi derecha, es una caja. El objetivo era claro, las galletas. LA galleta. Ahí está. Sola. En la caja. Sus trocitos de chocolate, sus trocitos de almendra, toda ella, redondita como solo ella sabe ser, está gritando silenciosa. “¡¡Cógeme, píllame y cómeme!!”
Hago un último esfuerzo esperando que mis manos, que dejaron en su momento de teclear, pulsen ahora un par de letras más y hagan que la cámara web se conecte. Cuando esta lo hace, lo único que diviso es la barbilla y el torso cubierto de mi amigo. Ahora, viendo ya su rostro, me dispongo a hablar por el micrófono y mostrarle cómo se disfruta realmente de la última galleta del paquete. ¡Ñam!, bocado tras bocado hago que deseara, cada segundo que pasa y cada pizca de masa que se deshace en mi boca, estar en mi lugar.
Cuando todo llega a su fin, sorprendida y casi fallecida después del mayor placer sentido jamás, después de haber esperado al momento adecuado para dar rienda suelta a su ansiedad, la realidad vuelve a cambiar. No podía creérmelo. Ahora, a pesar de haber sobrevivido a esto, lo que me esperaba iba a ser aún mejor. En la caja, esperadamente vacía, ocurría algo muy extraño: Había otra galleta."

jueves, 30 de junio de 2011

...Mari Posa

Y como me encantan las mariposas, y porque era un encargo de una amiga, he hecho este pequeño colgante. Me ha costado hacerlo (aunque cabe decir que como era la primera pieza con alambre de plata, el profe me ha ayudado bastante...). Aún así, a pesar de la ayuda, la idea era mía, jeje, así que me siento orgullosa :D


No es perfecta, pero es lo que tiene una pieza echa a mano, que tiene más personalidad. La simetría no es de mi agrado, la simetría para nada es la perfección (aunque algunos piensen que sí). Por eso, asimétrica es más bonita. 


Así que, me dejo de rollos y os presento a una de mis muchas mariposas que intentaré hacer (aunque tendrá que ser para después del verano!)


Besos!!! (y si podéis y queréis, me gustaría que dejarais vuestros comentarios :D)